La Mesa Ejecutiva Federal del pasado 27 de septiembre planteó la necesidad de cambiar expresiones que denotan la escasa conciencia animalista de la sociedad. La popularización de la expresión «fondos buitre» ante la emergencia habitacional, a pesar de su expansión, olvida la función recicladora y beneficiosa de las buitreras de los despojos animales así como no tiene en cuenta el flaco favor que hacen a los inquilinos e inquilinas que padecen la usura y extorsión de los avariciosos inversores pues estarían considerados «despojos orgánicos». Hemos acordado referirnos a los fondos inversores inmobiliarios como «fondos usureros» o «fondos inmobiliarios avariciosos». Queda abierta la búsqueda de un sinónimo que no culpabilice al buitre de las maldades humanas.
